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sábado, 19 de mayo de 2012

UN MUNDO GLOBALIZADO

                  Considero que el mundo globalizado nos puede aportar oportunidades de desarrollo personal y social como por ejemplo desarrollo de la nueva tecnología, que está determinada por la robotización de la industria, el avance, la utilización masiva de los ordenadores, de la electrónica, de la informática, e Internet. Se puede obtener acceso a una extensa heterogeneidad de bienes de consumo, nuevas tecnologías y saberes. Pero con esto no quiero posicionarme tanto negativa como positivamente, porque desde mi punto de vista esto tiene un poco de ambas partes y no podría decir exactamente de qué lado me encuentro.

Tras este breve análisis personal quiero hacer referencia a un fragmento del libro Globalización y educación crítica escrito por Enrique Javier Díez Gutiérrez: “El término “globalización” a secas es una trampa ideológica porque elude y oculta la cuestión clave de quiénes son los que poseen y controlan los recursos económicos, militares, tecnológicos y los medios de comunicación que están transformando el planeta. Cuando la utilizan, quienes se benefician de ella, quieren que creamos que la globalización es universal y beneficia a todo el mundo. Por eso autores y autoras como Susan George, Noam Chomsky o Vandana Shiva redefinen la globalización como un neoliberalismo de alcance mundial, una manifestación de la hegemonía económica y política de Estados Unidos y una prolongación del colonialismo occidental.” Más adelante en el mismo libro expone: “Los protagonistas de la globalización son tanto quienes la dirigen y gobiernan con mano de hierro, como quienes la sufren en sus carnes y en su vida. Son los beneficiarios de la misma y las víctimas que, la mayoría de las veces, no tienen ni voz ni aliento para gritar contra ella […]”


A partir de esto observo y concluyo en que todos de cierta manera estamos envueltos en esto de una manera o de otra. O somos quienes aprovechamos el proceso o quienes lo sufrimos, somos responsables o perjudicados. En este tema no hay un término medio
ya que siempre es un extremo u otro. Es una batalla que día a día se desarrolla con más fuerza y poco se hace para que esto no pase.


Siguiendo el libro anteriormente mencionado y las palabras de dicho autor, en palabras generales, “Esta globalización no se ha generado de forma espontánea ni por evolución "natural". Tratado a tratado, ley a ley, han sido los organismos internacionales, los gobiernos y parlamentos nacionales, y los medios de comunicación, presionados y financiados por lobbies y fundaciones de las grandes multinacionales, los que con sus decisiones han provocado sistemáticamente este estado de cosas que ahora nos desborda.”
Con este último párrafo quiero entrelazar un tema que tiene mucho que ver con el control que han hecho sobre nosotros tanto las grandes multinacionales como los medios de comunicación que están presentes todos los días en nuestra vida por más que no queramos.

La sociedad de consumo en la que vivimos oculta o deja ver, sin que nosotros seamos conscientes de ello, la denominada Obsolescencia programada esto es una planificación del fin de la vida útil de un producto o servicio de modo que este se torne inservible u obsoleto tras un fase de tiempo calculado con anterioridad, por el fabricante o empresa de servicios, durante la fase de diseño de dicho producto o servicio.

La obsolescencia programada siempre tiende a beneficiar al fabricante de dicho producto ya que al hacer que lo que ofrece cada “X” tiempo se vuelva obsoleto, esto obliga al consumidor, en cierta manera, a reparar el producto con piezas fabricadas por la misma empresa o bien comprar otro producto que es lo que la mayoría de las veces resulta más rentable, ya que un repuesto puede llegar a costar más caro que un producto nuevo y siempre cabe la posibilidad que esa nueva compra se produzca al mismo fabricante.


Con esto qué se logra, pues, lo que se consigue es que cada vez la sociedad se vuelva más materialista ya que obligan a las personas a ser consumidores, teniendo en cuenta también que los servicios que se ofrecen están ligados a los productos, como es el ejemplo de los ordenadores y los servicios informáticos, es muy difícil que un ordenador que tiene diez años funcione con un servicio que se ha producido y salido al mercado hace un año. 

Cosas como estas han conseguido que inconscientemente las personas se vuelvan consumidoras en acción y reducir su papel en el mundo a pedir créditos que no pueden permitirse, endeudarse hasta ahogarse y no poder hacer frente, por ende, a necesidades primarias, comprar cosas innecesarias para vivir pero puestas en la sociedad para hacernos creer que si las compramos seremos un poco más feliz. Se han creado y priorizado necesidades que antes era inexistentes.


Pero la obsolescencia programada ya no sólo se produce por el hecho de que el fabricante haga que el producto en cierto tiempo deje de funcionar, hay otro tipo de obsolescencia que es por tendencias, esto se produce cuando algunos bienes que ya poseemos dejan de estar a la moda y salen otros nuevos al mercado por lo tanto, lo que tienden las personas es tirar ese producto que sirve pero que ya no les gusta porque hay otros mejores a la venta.

Todo esto produce contaminación en el medio ambiente, ya que la obsolescencia solo tiene en cuenta el beneficio económico dejando de lado el respeto por la naturaleza y las personas. Cada bien que deja de utilizarse y que se vuelve obsoleto supone contaminación.
Por último quisiera concluir con lo siguiente, es un claro problema del mundo actual, los sistemas de producción y económico no se ajustan para nada a la armonía y equilibrio de la naturaleza en la que vivimos.


Foto: Pablo Cortés
Documentos para ampliar.

Díez Gutiérrez, E.J. (2009) Globalización y educación crítica. Desde Abajo.
Plumer, K. y Macionis, J.J (2010) Sociología 3ª Edición. Madrid. Pearson Prentice Hall.




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